La Reserva de Producción Faunística Cuyabeno, lugar mágico que esconde los secretos de la Amazonia ecuatoriana, este paraíso con más de 600 mil hectáreas llenas de encanto, constituye un fabuloso santuario que contrasta bosques húmedos tropicales, lagunas, ríos y selva incomparable. Por esto, es una de las áreas protegidas más importantes del país, sin duda, un imán para todos los turistas que buscan la naturaleza en su estado puro. Los recorridos en canoas a motor y de remos son excelentes para conocer mejor la biodiversidad de esta reserva ecológica. Las caminatas largas y cortas por la selva permiten observar la rica flora y fauna que hay en la zona. Visitar y compartir con las comunidades indígenas como: los sionas, quichuas, shuaras, cofanes y secoyas que habitan dentro de la reserva ayuda a conocer su cultura y formas de vida. El turista además, puede nadar en ríos y lagunas, observar aves y animales. También puede participar en excursiones nocturnas (para observar insectos y animales y escuchar el concierto de los habitantes nocturnos de la selva). Con un poco de suerte se puede observar a los delfines de agua dulce. Esta reserva de la Amazonia es un lugar mágico y único en el mundo, pero tiene un ecosistema muy frágil. Por eso es indispensable protegerla de actividades ilegales que puedan alterar su equilibrio natural y perjudicarlo irremediablemente.
Fuente: Diario La Hora






