El morro: Santuario para el descanso
A quince minutos del cantón Playas y a hora y media de Guayaquil se levanta la parroquia El Morro, considerada refugio natural de vida silvestre. Sus apacibles y cristalinas aguas la convierten en un sendero natural donde el manglar (10.000 hectáreas de bosque), las aves y los delfines, forman parte de los últimos oasis de vida silvestre en el país. El camino está despejado. La aventura empieza a un km de esta parroquia, desde donde se puede observar la colina de El Muerto, bautizada así por los nativos de ese lugar por la apariencia de un hombre acostado, panzón y cabezón. Aquí se encuentra La Virgen de la Roca, imagen que fue colocada por las madres salesianas, hace más de 40 años, y que hoy se ha convertido en lugar de peregrinación. Se puede acceder a pie, caballo o bicicleta, sorteando 40 escalones de piedra. Otro de los atractivos es la iglesia de San Jacinto, considerada Patrimonio Cultural del Ecuador. Actualmente, esta construcción de corte ecléctico está siendo restaurada por el Municipio de Guayaquil. Después de hora y media de recorrido, los motores se apagan al llegar al Santuario de Aves, una Isla donde anidan más de 3 mil fragatas, según estudios de 2005, pero que se estima en la actualidad ascienden a 9 mil, colocándose como la reserva de aves más grande del país. El avistamiento de los delfines bufeos o nariz de botella es el colofón del recorrido. Aquí estos animales acompañan las embarcaciones ofreciendo un espectáculo que hace crispar la piel.
Fuente: Diario El Expreso