En el planeta se reconocen 10 puntos candentes de biodiversidad o “hotspots” y Ecuador es dueño de tres: Chocó Colombiano, Ecuador Occidental (Noroccidente de Esmeraldas), Amazonia Occidental. Las zonas candentes, término acuñado por el biólogo británico Norman Myers, se refiere a las áreas de bosque naturales de mayor diversidad biológica en el mundo, que se encuentran gravemente amenazadas por lo que fueron nombradas como las prioridades en cuanto a conservación biológica. También constan en la nómina: Costa Atlántica del Brasil, los Himalayas Orientales, Malasia Peninsular, Madagascar, entre otras. En el país no se habla de “hotspots”, sino de áreas protegidas, que incluyen a parques nacionales, reservas ecológicas, reservas biológicas, refugios de vida silvestre, reservas de producción de fauna, áreas nacionales de recreación, reservas geobotánicas, y áreas de caza y pesca. Las dos más importantes son las Islas Galápagos y el Parque Nacional Sangay, declarados Patrimonios Naturales de la Humanidad por la UNESCO. El Sistema Nacional de Áreas Protegidas registra 36 parques nacionales. Para considerarlos como tal, necesitan albergar por lo menos una especie amenazada, como el caso del Parque Nacional Yasuní, ubicado en la provincia de Napo, con una extensión de cerca de 10 mil kilómetros cuadrados, en el que habitan más de 700 especies vegetales, 500 tipos de aves y 200 animales. Para su preservación, el Gobierno la declaró de importancia biológica para las aves, se prohíbe la cacería, captura y otras actividades. El Ministerio del Ambiente trabaja en estrategias de conservación con proyectos que desarrolla en conjunto con organizaciones no gubernamentales nacionales y extranjeras.
Fuente: Diario El Telégrafo






