Un museo arqueológico, ruinas incaicas, centros de bordado a mano, ferias artesanales y una hostería comunitaria forman parte de una nueva ruta turística que impulsa desde el pasado fin de semana el Municipio de Ibarra, a través de la Dirección de Turismo. El recorrido cubre una distancia de 35 kilómetros y abarca algunas parroquias y comunidades del sur de Ibarra. Se inicia en Caranqui, conocida como la cuna de Atahualpa, y termina en Zuleta, poblado en las faldas del volcán Imbabura. El objetivo de promover este trayecto es rescatar y exponer los vestigios arqueológicos que poseen estas zonas. El museo Atahualpa, en la parroquia urbana de Caranqui, es el punto de partida de la aventura. En el lugar se pueden observar importantes hallazgos primitivos que van desde osamentas humanas, hasta las joyas que utilizaban los líderes indígenas de la época incaica. A pocos metros del lugar y aún en proceso de rehabilitación, se encuentran las ruinas del Inca Huasi o Casa del Inca, antiguo complejo que se asienta sobre un área de 5.000 m² y que representa la capacidad constructiva de los indígenas. Para visitar el museo y las ruinas existe el apoyo de guías especializadas contratadas por el Fonsalci. El refugio Terra Esperanza es uno de los centros que llama la atención. Allí se exhiben artesanías elaboradas en diferentes materiales como cuero de res y chivo (talabartería), también artículos bordados. Los ascensos al volcán Imbabura, a pie o en caballo, son también parte de la atracción.
Fuente: Diario El Universo






