El volcán Tungurahua, que aumentó peligrosamente su actividad causando alarma en el centro de Ecuador, redujo las explosiones, aunque persiste el riesgo de una erupción como la del 2006 señaló el Instituto Geofísico. El cráter ingresó en una fase de mayor actividad desde la semana pasada con hasta 30 explosiones por hora, aunque ese número se redujo a 111 por día. Sin embargo “la tendencia general se mantiene ascendente porque está relacionada a la actividad sísmica de los últimos días”, señaló el Instituto en su más reciente informe. Por lo pronto “persiste la posibilidad de una erupción con la intensidad suficiente para generar flujos piroclásticos (material magmático) como los de 2006, agregó el organismo.
Fuente: Diario La Prensa






